Esta semana recibí cientos de mensajes sobre este documental de Netflix.

Todos saben que tengo un profundo respeto por los veganos. Admiro su espíritu guerrero a la hora de defender los derechos animales con acciones, no sólo con palabras. Lo que no comparto, es que se mezcle la ética con la salud. El veganismo ha sido históricamente una opción ÉTICA y de RESPETO a los animales, no de SALUD.

El documental acierta al denunciar el maltrato animal en granjas, abuso de antibióticos, etc. pero se mete en terreno peligroso al defender que la diabetes no tiene nada que ver con el azúcar ni los carbohidratos procesados, sino que todo es culpa de la grasa animal. 😧 WHAT THE HELL?!

Por si fuera poco, criminalizan al pobre huevo (algo que ya parecía olvidado) hablando del colesterol y comparando comer huevo con fumar cigarrillos (WTF??) .

Cualquier nutricionista o profesional de la salud que haya trabajado clínicamente en el tratamiento dietético de la obesidad durante años, te dirá que el azúcar y los carbohidratos procesados tienen una relación DIRECTA con la diabetes, la obesidad y tantas otras enfermedades que curiosamente, mejoran o incluso desaparecen al dejar de comerlos

No voy a hacerles un gran despliegue científico. Solo les invito a usar la razón:

5.0
Score

Pros

  • Low storage
  • Supports only Apple products
  • Left handed use only
  • No charger

Cons

  • Color
  • Price
  • Reliability
  • Easy to get
Low storage
8
Quality
6
Price
4
Design
9

Final Verdict

Las grasas animales las llevamos comiendo MILLONES de años. La diabetes azota a la humanidad desde el siglo pasado, justo cuando el azúcar, las harinas y la comida ultraprocesada comenzaron a inundar nuestros supermercados. ¿Casualidad? No creo. Yo no sé si habrá intereses ocultos aquí... Lo que si se, es que no se puede confundir al mundo justo ahora que estamos comenzando a limpiar la lacra que el abuso de azúcar, harinas refinadas y carbohidratos procesados han causado en las últimas décadas. No me parece ni acertado ni responsable volver al cuento de que “la culpa no es el azúcar, es de la grasa”, porque eso ya nos ha salido caro los últimos 50 años. Ruego a mis amigos veganos que insistan en ese punto al hablar del documental. Defender a los animales es deber de todos. Defender la salud y el futuro de nuestra especie, debe serlo también.